El Ministerio de Educación ha sumado una serie de iniciativas que apuntan a la articulación entre la Educación Media Técnico Profesional (EMTP), la Educación Superior Técnico Profesional y el sector productivo, en el marco de la agenda de modernización de la educación TP.

Estas iniciativas buscan mejorar la calidad de educación en los 945 liceos técnico-profesionales del país, que representan el 36% de la totalidad de establecimientos de Educación Media.

En esta línea, ONG Canales desde el 2012 se presenta como un espacio de encuentro entre los jóvenes que optan por la EMTP y diversos actores públicos y privados del su austral de Chile.

Cerramos un año de intervención con más de 600 actividades de articulación y vínculo entre la educación y las empresas, en 61 establecimientos EMTP en las regiones de Los Ríos a Magallanes, vinculando a más de 100 empresas e instituciones. Pero, sobre todo, transmitiendo un importante mensaje: si nos vinculamos y trabajamos en conjunto, podemos mejorar la educación técnica en nuestro país.

Uno de los grandes objetivos que tenemos como organización y, creemos también que es uno de los grandes desafíos como país en materia de Educación TP, es articular una intervención donde los sectores productivos y las empresas tengan un rol más protagónico. Más allá de lo colaborativo.

Nos hemos planteamos nuevas estrategias de fidelización y de acompañamiento, junto con la disposición de gestionar proyectos que respondan a las necesidades de las industrias y de los sectores productivos.

De la misma manera, buscamos implementar un nuevo modelo de trabajo que nos permita conectarnos de mejor manera con las empresas y llevar una formación más ligada al terreno con los colegios con los que trabajamos.

Como acciones concretas se debe fortalecer la educación en alternancia y/o dual. Algunas experiencias internacionales nos sirven como ejemplo para asegurar que instancias pedagógicas tanto en el aula y como en las empresas, contribuyen notablemente en la formación de los estudiantes al brindarles habilidades para la vida, favoreciendo la empleabilidad y pertinencia técnica en el sector.

Como país debemos transmitirles a las empresas lo indispensable que son en la Educación Técnico Profesional, para que asuman un papel protagónico en el desarrollo de los nuevos técnicos de nuestro país y, de esta manera, contribuir en un desarrollo equitativo, justo y con menos desigualdad.